A partir del 7 de julio de 2026, la Unión Europea dará un nuevo paso dentro del Reglamento General de Seguridad, conocido como GSR2. No significa que todos los sistemas ADAS nazcan ahora: muchos ya son obligatorios en los vehículos nuevos desde julio de 2024. La novedad más destacada es que el sistema avanzado de advertencia de distracciones del conductor, conocido como ADDW, pasará a ser obligatorio para todos los vehículos nuevos que se matriculen en la Unión Europea dentro de las categorías afectadas.
Esta medida forma parte de la estrategia europea “Visión Cero”, cuyo objetivo es reducir drásticamente las muertes y lesiones graves en carretera hasta aproximarse a cero en 2050. La idea es clara: si una gran parte de los siniestros está relacionada con errores humanos, distracciones, fatiga, velocidad o alcohol, la tecnología puede ayudar a prevenir situaciones de riesgo antes de que sea demasiado tarde.
Para que no te pierdas entre siglas y tecnicismos, aquí te resumo qué sistemas incorporará —o seguirá incorporando— tu próximo coche de renting.
1. El coche estará pendiente de tu atención.
El nuevo sistema avanzado de advertencia de distracciones del conductor analizará si tu atención visual sigue centrada en la conducción. No se trata de identificar quién eres ni de grabarte de forma permanente, sino de detectar situaciones de distracción prolongada.
Por ejemplo, si apartas la mirada de la carretera durante demasiado tiempo, el vehículo podrá emitir una alerta visual, acústica o háptica para que vuelvas a prestar atención. A velocidades de 50 km/h o más, el aviso debe producirse cuando la mirada se mantiene fuera de la zona de conducción durante más de 3,5 segundos. A velocidades inferiores, entre 20 y 50 km/h, el margen puede ser mayor.

2. Fatiga y distracción: dos alertas complementarias.
Los coches nuevos también incorporan sistemas de advertencia de somnolencia y pérdida de atención. Estos asistentes ayudan a detectar señales de cansancio o falta de concentración y avisan al conductor cuando el sistema interpreta que puede haber riesgo.
La diferencia es importante: una cosa es la fatiga o somnolencia, y otra la distracción visual, como mirar el móvil, manipular la pantalla central o apartar la vista de la carretera durante demasiado tiempo. Ambos sistemas buscan lo mismo: reducir situaciones en las que el conductor deja de controlar plenamente lo que ocurre delante del vehículo.

3. Preinstalación para el famoso “Alcolock”.
Todos los vehículos nuevos deberán contar con la interfaz necesaria para instalar un alcoholímetro antiarranque. Esto no significa que todos los conductores tengan que soplar cada vez que cogen el coche.
Lo obligatorio es que el vehículo salga preparado para poder conectar este dispositivo si la normativa nacional lo exige en determinados casos, como conductores reincidentes, transporte profesional o flotas específicas. Si el sistema está instalado y detecta alcohol por encima del límite establecido, el vehículo no permite arrancar.

4. La “caja negra” llega al coche.
Al igual que ocurre en otros medios de transporte, los vehículos nuevos incorporan un Registrador de Datos de Eventos, conocido como EDR o “caja negra”.
Este dispositivo registra determinados datos técnicos en torno a un siniestro, como la velocidad, la frenada, la activación de sistemas de seguridad o el comportamiento del vehículo en los segundos previos y posteriores al impacto. Su finalidad no es vigilar al conductor, sino ayudar a analizar los accidentes y mejorar la seguridad vial.
Además, estos datos deben estar protegidos y no deben permitir identificar al propietario o usuario del vehículo.

5. Frenada automática y protección de peatones y ciclistas.
El frenado automático de emergencia también gana protagonismo. Estos sistemas permiten detectar obstáculos, vehículos, peatones o ciclistas y pueden avisar al conductor o intervenir sobre los frenos si existe riesgo de colisión.
El objetivo es reducir atropellos y alcances, especialmente en entornos urbanos, donde los usuarios vulnerables —peatones, ciclistas y usuarios de movilidad personal— tienen mayor exposición.
Además, la señal de frenado de emergencia permite advertir a los conductores que circulan detrás cuando el vehículo realiza una frenada brusca, ayudando a evitar colisiones en cadena.

6. Ayuda para mantenerse en el carril.
Los sistemas de mantenimiento de carril ayudan a evitar salidas involuntarias de la vía. Si el coche detecta que te estás saliendo del carril sin haber señalizado la maniobra, puede avisarte e incluso corregir suavemente la dirección.

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